lunes, 24 de marzo de 2014

Nació mi nombre

24 de marzo
Día Nacional de la Memoria
por la Verdad y la Justicia

Un cuento sobre el derecho a la identidad

Nació mi nombre


En el pueblo Sin Nombre todos se conocían y se mencionaban unos a otros diciendo: vos, nena, chico, verdulero, hijo del carnicero, la chica que vive frente al semáforo, la que camina con tranco de alambrador, la viuda del de la nariz torcida.
A medida que el pueblo fue creciendo empezaron las confusiones. Cuando pusieron tres semáforos una vecina le comentó a otra:
– ¿Sabías que la chica que vive frente al semáforo…?
– ¿A qué semáforo…?
– El que está a la vuelta de la carnicería.
– ¿De cuál carnicería?
– ¡Estoy hablando de la chica que vive frente al semáforo que está a la vuelta de la carnicería, de la que está enamorado el chico que vende pan! -contestó furiosa la vecina porque no la comprendían.
La noticia de tener un enamorado llegó a todas las chicas que vivían frente al semáforo y tenían una carnicería cerca.
– ¿Sabías que el que vende pan está enamorado de vos?
– ¡No, de vos!
– ¿De mí?
– ¡No, de ella!                                                                                           
Once jóvenes hermosas salieron a recorrer las tres panaderías y  ese día se vendió más pan que el acostumbrado. A las primeras once se le agregaron otras once, que vivían a media o una cuadra de los semáforos porque les llegó la noticia que “el que vende pan está enamorado de una señorita que vive por la zona del semáforo”. Todo el pueblo está en “la zona” de alguno de los tres semáforos, así que la tranquilidad pueblerina se convirtió en un alboroto cuando todas las jóvenes salieron en busca del enamorado.
Los chicos que vendían pan tomaron diferentes actitudes:
Los que estaban enamorados y se sintieron cohibidos no dijeron una palabra.
Los que no estaban enamorados, pero se sintieron halagados ante tantas bellezas se peleaban por ser el elegido: “el chico de la panadería enamorado soy yo”. “No, soy yo, tengo de testigo a  todos los vecinos que me han visto pasar por los semáforos”. “El que pasa diariamente por el semáforo soy yo y deseo que esté rojo muchas horas para ver salir a mi amada”.
A los panaderos se sumaron otros jóvenes -y no tan jóvenes- que buscaban novia y aunque hasta ese momento trabajaban ordeñando vacas o de payasos en fiestas infantiles, cambiaron rápidamente de oficio y se ofrecieron para trabajar en las panaderías, en algunos casos sin recibir pago, ¡porque hallar el amor no tenía precio!
El conflicto era cada vez mayor. Tuvieron que llamar al Juez que, por suerte, era uno solito que había llegado a aquel lugar tranquilo para no tener pleitos en su profesión. El juez después de escuchar cientos de comentarios y testimonios llegó a una conclusión:
– Las posibilidades de encontrar la pareja de enamorados está entre unos cincuenta jóvenes y otras tantas señoritas, ¡una cuestión imposible de resolver! Desde hoy dispongo que para evitar nuevas complicaciones, llamemos a cada uno por su nombre.
El juez que era muy práctico los puso a todos en fila y los identificó:
Trenza Semáforo.
Flequillita Semáforo.
Orejota Semáforo.
Y así siguió la lista, cada una con su nombre y apellido Semáforo.
A los caballeros los bautizó:
Chueco Panadero.
Rubio Panadero.
Narigueta Panadero.
Y así siguió la lista, cada uno con su nombre y apellido Panadero.
La cuestión se aclaró. Había muchos Panadero y muchas Semáforo, pero una sola “Pequitas Semáforo” y un solo “Sonámbulo Panadero”.
Prosiguió el Juez con sus indicaciones:
– Desde ahora en adelante, cualquiera que nombre a otro lo debe identificar con su nombre y apellido. De esta manera se previenen malos entendidos.
Y tac, toc, toc, toc, tac….puso sellos allá y acá, ¡lo que les costó un alto precio a las Semáforo y a los Panadero!, pero como eran muchos lo pagaron entre todos y el juez tuvo la esperanza de que nuevos pleitos surgieran.
Con el tiempo hubo cada vez más nombres y más bellos que los que puso el juez porque  surgieron de momentos mágicos que en el pueblo Sin Nombre se cuentan así:

Una  madrugada  nació esta linda morena de ojos grandes. Por la ventana su mamá  veía las flores mojadas por la humedad. Los ojos de la mamá también se humedecieron entonces los árboles y el paisaje entero recibieron gotitas de ese amor materno. La mamá, al ver cómo las gotas iban y venían de sus ojos grandes a la tierra, de la tierra al cielo… sintió una emoción que se hizo palabras y le habló al oído a su pequeña:
 – Desde hoy todos te conocerán por tu nombre Rocío del Cielo.


Así fue como la linda morena y otras niñas y niños comenzaron a tener nombres con historia, como te pasa a vos y me pasa a mí. Una historia que quiere salir cuando te nombran: Carlos, Mariana, Pablo, Pilar…una historia que podés contar.


Para ver el vídeo que hicimos con Sandra Luz y Pilar seguir el enlace:
DERECHOS

Propuestas para trabajar la identidad en Mi Sala Amarilla

jueves, 13 de febrero de 2014

Texto teatral: La Bufanda Humanitaria (adaptación del cuento)

                                                        Ilustración Pilar Argés
                                       

Personajes:
Viejo Invierno
Joven Primavera
Eulalia
Flavia
Gato Torcuato
Ratoncito Ñato
Grupos de personas que duermen en la calle: ancianos – niños
Hadas
Gatos
Ratones

Viejo Invierno – ¿Saben quién soy? Seguro que me conocen, soy famoso porque hago brrrr temblar de frío. Mucha gente se esconde y me mira desde las ventanas. A mi paso los árboles me extienden una bella alfombra de hojas. Este año regresé para hacerles castañetear los dientes y helar los pies. Ah, pero aunque ustedes no lo crean, con esta cara de gruñón que tengo, me gustaría que celebraran mi llegada y me recibieran en la plazas y en las calles como hacen con la Joven Primavera.

(Entra a escena la Joven Primavera)

Joven Primavera – (danza alrededor del Viejo Invierno) ¿Mirarte detrás de las ventanas?; ¿temblar de frío? ¡Se comenta amigo que eso ya no va a ocurrir más desde que las hermanas Pascualini y el señor Ledesma se encontraron!

Viejo Invierno – ¿Qué decís? No hay nada en el mundo que pueda hacer detener mi poder de congelar en un segundo a perros, pájaros… Hasta las aguas del mar cambian con mi presencia. Y aunque ese poder que tengo me gusta, debo confesarte que deseo que la gente hable bien de mí y me esperen como te esperan a vos.

Joven Primavera – Ya sé que parecés muy frío, pero hay algo en el mundo que te puede hacer cálido…

Viejo Invierno – ¿Y qué cosa puede ser capaz de detener el frío que traigo? (sopla fuerte) ¡Estoy preparado para escarchar hasta en la cueva de un  ratón!

Joven Primavera – ¿La cueva del Ratoncito Ñato?, ¡no lo creo!

Viejo Invierno – ¡Ñato o narigón, todas las narices se resfrían cuando aparezco!

Joven Primavera – Pero eso ha cambiado con las famosas hermanas Pascualini…

Viejo Invierno – (Interrumpe) ¡Contá de una vez quiénes son ese Ledesma, las hermanas y el ratón!

Joven Primavera - ¿Y del gato también querés saber?

Viejo Invierno – ¿También hay gato encerrado?

Joven Primavera – ¡No, este anda por los techos, por cualquier lado!

Viejo Invierno – (Desesperado) ¡Contá que si seguís dando vueltas va a llegar el verano!

Joven Primavera – Te presento a las hermanas Pascualini, tejedoras como ellas ya no hay. (Entran a escena Eulalia, Flavia, el gato y el ratón Ñato. Las hermanas tejen, mientras el gato y el ratón desovillan la lana).
Una derecha, la otra zurda, cada una con una aguja tejen el mismo saco y veinte gorros mientras esperan que hierva el agua para el té. Ellas son así: tejen a la par y si una empieza a hablar, la otra la idea la va a terminar.

Eulalia – ¡Vení Torcuato…!

Flavia – a desovillar un rato.

Eulalia – Se escapó un punto, necesito…

Flavia  – tu ayuda lindo gatito.

Joven Primavera – Las tejedoras Pascualini han ganado una merecida fama, por eso tienen mucha clientela. Les piden un tapado, una frazada o un sombrero alado y ellas tejen hasta cuando hacen los mandados. Claro que tienen dos excelentes ayudantes: el gato Torcuato y el Ratoncito Ñato, expertos en hallar puntos invisibles, saltarines e incorregibles, y colocarlos en el lugar del tejido del que se han ido.

(El ratón y el gato hacen piruetas con lo ovillos, juegan a embocar la lana en un canasto, las usan como pelotas y arman un partido de fútbol corriendo alrededor de las tejedoras).

Joven Primavera – Entre los clientes tienen uno especial, el señor Ledesma.

(Entra a escena Ledesma. Llega en una bicicleta colorida. Se anuncia tocando la bocina de su bicicleta).

Ledesma – ¡Eulalia, Flavia!  ¡Torcuato, ratón Ñato! ¡Vengo a  buscar otra bufanda!

Eulalia – ¿Otra bufanda…

Flavia – quiere llevar?

Eulalia – Ayer le hicimos una.

Flavia – Y antes de ayer otra.

Ledesma – ¡Sí,  muchas, muchas bufandas necesito!

Joven Primavera – A las hermanas Pascualini las intrigó la actitud de Ledesma y, mientras una manejaba con pericia la aguja derecha y la otra con destreza la aguja izquierda, Eulalia expresó una idea que Flavia concluyó.

Eulalia – ¿Para qué quiere tantas…

Flavia – bufandas?

Eulalia – Si tiene un solo…

Flavia – cuello

Eulalia – ¿Dónde las guarda o ...

Flavia – las expone?

Eulalia – ¡Tal vez es un…

Flavia – coleccionista de bufandas!

Joven Primavera – Hasta que un día, después de la bufanda 313, las hermanas Pascualini decidieron saber qué sucedía.

Flavia – Torcuato dejá de jugar con…

Eulalia – el ratoncito Ñato.

Flavia – Preparate que esta noche…

Eulalia – salimos a ver qué hace el señor Ledesma.

(El señor Ledesma entra a escena andando en bicicleta. Ingresan al escenario grupos de personas que se ponen a dormir en el piso, otras en bancos de plazas. También ingresan hadas. Las hermanas Pascualini, el gato y el ratón siguen a Ledesma,  escondiéndose detrás de los árboles. Ellas van en patineta. El gato y el ratón  llevan  bolsas con lana y agujas. Ledesma tiene puesta una bufanda).

Viejo Invierno – ¡Pero qué hacen estos locos con tanto frío a esta hora de la madrugada! Después me echan las culpas a mí si se enferman. Tienen que estar en la cama porque en un ratito se van a helar los charcos  y caerá nieve cerca de las montañas.

Joven Primavera – Esperá que estás a punto de ver algo sorprendente. Si en el mundo se multiplican las hermanas Pascualini, Ledesma y sus ayudantes,  podrás andar por la calle rodeado de gente feliz que espera tu llegada de la misma manera que la mía.

Viejo Invierno - ¿Sí? Hace tantos años que escucho que todos se quejan de mí, Para transformar mis días grises en soleados sólo puede lograrlo algo mágico…

Joven – ¿Magia, solidaridad, justicia? Que cada uno lo llame como quiera…

(Música. Luz tenue. Ledesma se detiene frente a un anciano que duerme en la vereda y lanza la bufanda haciéndola girar en el aire. Un grupo de hadas toman la bufanda y danzando se la  enroscan en el cuello del hombre. Las hermanas miran asombradas la escena).

Eulalia  – ¡Oh, el señor Ledesma es un amaestrador…

Flavia – de bufandas!

Eulalia – ¡Experto en detectar…

Flavia – desamparados!

Eulalia – ¡No paremos de tejer!

Flavia – ¡No podemos parar, hay que ayudarlo!

Eulalia – ¡Todos los gatos que andan por los techos…

Flavia – ayuden a desovillar!

Eulalia – ¡Y que también vengan…

Flavia – los ratones!

(Entran a escenas grupos de seres fantásticos: gatos y ratones de diversos colores. Traen ovillos de lana. Trabajan ayudando a las tejedoras. Las hermanas tejen con habilidad y rapidez. Ledesma saca otra bufanda, se detiene frente a un grupo de niños y  repite la escena de lanzarla al aire para que las hadas la tomen y, danzando, se la coloquen a un niño, los demás miran).

Eulalia – ¡Oh, el señor Ledesma es un especialista…

Flavia – en dar calor al mundo!

(Ledesma se para frente a un grupo de niños, pensativo).

Eulalia – ¡Señor Ledesma, usted es un abrazador…

Flavia – de cuellos fríos!

Eulalia – Por eso hemos tejido…

Flavia – esta larga bufanda.

Todos  los ratones – Nosotros ayudamos con los bigotes

Todos los gatos – las colas y las patas

Todos los ratones, hadas y Eulalia – ¡a tejer la Bufanda

Todos los gatos, hadas y Flavia – humanitaria!

(De una bolsa sacan una gran bufanda multicolor. Entre todos la toman y se la entregan a Ledesma)

Todos los ratones, hadas y Eulalia – ¡para que el mundo esté más

Todos los gatos, hadas y Flavia – abrigadito!

(Escena final. Todos los personajes recorren el escenario acompañando al señor Ledesma que lanza al aire la extensa bufanda. Eulalia, Flavia, Torcuato, el ratoncito Ñato y  los seres fantásticos: hadas, gatos y ratones, toman la Bufanda Humanitaria. Danzan y cubren las cabezas, hombros, pies, etc, de otros personajes de duermen en la calle).
                                           FiN



...pero no hemos terminado, ¿quieren carteles de presentación, programas y más ideas? Todo lo encuentran en el blog de Pilar Cuaderno de Colores


Entre todos La Bufanda Humanitaria dará la vuelta al mundo... Gracias por ser un tejedor/tejedora que acompaña con una vuelta más...

lunes, 10 de febrero de 2014

Una Bufanda que crece...

Sigo encontrando blogs donde La Bufanda Humanitaria crece y crece...Miren qué lindas actividades ideadas por María!!!

- Jugamos a hablar como las hermanas Pascualini, que ''si una empieza a hablar, la otra la idea la va a terminar''. Un alumno comienza una frase, dejándola a mitad, para que otro compañero la acabe (con o sin rima).

- Todos los primos y primas de las hermanas Pascualini son gemelos, así que vamos a imaginar cómo se llamarían y qué oficio tendrían. Por ejemplo, podrían existir las hermanas Pastelini, que hacen pasteles, tartas, bizcochos y postres sin parar, como sus primas, que tejen y tejen sin cesar. O los hermanos Pizzalini, que cocinan pizzas de todo tipo. O los hermanos Pedrelini, que fabrican las más hermosas joyas.

Para seguir leyendo, en el blog:
En el corazón de infantil

Si querés ver todo lo que se ha realizado con el cuento hacé clic acá
La Bufanda Humanitaria


Y pronto el texto teatral...


lunes, 3 de febrero de 2014

Los Ovillos de la Bufanda

Y vuela La Bufanda Humanitaria de la mano de otras tejedoras...

Con ovillos de diferentes colores se tejen actividades que en este momento se realizan en  escuelas y jardines de España.

Les dejo los enlaces para que vean como esta bufanda no piensa detenerse.

Pilar es la coordinadora general de una serie de actividades, agrupadas por ovillos de diversos colores. No cuento más, todo lo que propone lo pueden encontrar en su blog: Cuaderno de Colores.
Ver etiqueta La Bufanda Humanitaria


Sandra desde su blog Mi Sala Amarilla ha colaborado con muchas actividades para los nenes de jardín y cuando llegue el invierno a Argentina podrán ver en su blog las propuestas.


Ana Martínez también está leyendo el cuento con sus alumnos y han realizado hermosas actividades que pueden apreciar en su blog AulaTic:  Proxecto Bufanda Humanitaria


De muchos otros blogs se están sumando, dando ideas y especialmente llevando la propuesta a las aulas, bibliotecas y más... Vos también podés sumarte!!!

lunes, 13 de enero de 2014

Ideas para el invierno

Me da mucho placer contarles esta historia mientras siento el viento del ventilador intentando aliviar los 33 grados de temperatura. Pero ya sabemos que la realidad no es sólo lo que uno vive, en este momento otros tienen frío.
Ahora sí, prepárense para escuchar la historia de una historia que crece...


Hace muchos años conocí a unas maravillosas tejedoras, cuando una hablaba la otra completaba la idea. Así surgió el cuento “La Bufanda Humanitaria”, seguramente ellas me lo enviaron desde alguna estrella una noche de patitas con medias agujereadas.
Con el cuento venía un mensaje: "busco manos solidarias que al leerme, en cualquier lugar y situación, tejan bufandas, sacos, mantas... ¡lo que sea!, para que el mundo esté más abrigadito".

Un día el cuento tuvo mucha suerte -esa que todos queremos tener- se encontró con  amigos que lo están ayudando a cumplir su deseo. Y así anda recorriendo caminos de la mano de cuentacuentos, maestros, ilustradores, bibliotecarios, músicos…http://cuentosdetihada.blogspot.com.ar/search/label/LA%20BUFANDA%20HUMANITARIA(si siguen el enlace podrá ver otras cosas que sucedieron)

En este enero, cuando recién comienza el año 2014, la Bufanda ha  tenido la dicha de encontrarse con Pilar que ideó un proyecto con muchas actividades para ser utilizado en los diferentes niveles educativos. Se sumó a la idea Sandra Luz, creando especialmente actividades para Nivel Inicial.  
¡Juntas no hay quién las detenga! ¡Son como las tejedoras, capaces de tejer y tejer sin parar para que muchos maestros y niños de España-Argentina y de todo el mundo reciban el invierno abrigados y ayuden a otros a resguardarse!

Esta historia piensa seguir recorriendo muchos lugares. Igual que los que pasan frío en invierno,  sólo necesita de tus manos y tu voz.

Para ver cómo comienza el proyecto seguir el enlace:
Proyecto: "La Bufanda Humanitaria"


Durante enero y febrero subiremos a los blogs las actividades propuestas. Es un proyecto abierto, esperamos tus ideas para sumarlas. Y todos los que tomen el proyecto (total o parcial) les pido que cuenten la experiencia, entre todos nos enriquecemos.


Gracias Pilar y Sandra por este nuevo Intercambio Creativo!!!

Gracias a todos los que se suman a la idea!!!



Blog de Pilar: Cuaderno de Colores



Blog de Sandra Luz: Mi Sala Amarilla


viernes, 3 de enero de 2014

En el nuevo año

Comienza un nuevo año y me encuentra escribiendo. Comparto las primeras palabras que buscaron el papel y ahora buscan mezclarse con tus deseos y sentires 




Cuando al espejo surque 

quebrada una arruga

sedienta de tiempo

quiero saber responder 

a qué dediqué 

la tersura de la piel


Cuando los libros se abran

las glorias y las derrotas

escriban el papel de la historia

quiero saber responder

dónde hice florecer

el poder de la mente


Cuando los ojos se vuelvan

desde el abismo de la materia

y recojan los versos del poeta

quiero saber responder

dónde sembré

los dones del alma


En la penumbra de todos los días

que no vacile mi voz al decir

dónde entregué

 mis horas vivas

a qué dediqué

 mis horas muertas


Ana Gracia/Tihada



¡FELIZ AÑO NUEVO!

domingo, 8 de diciembre de 2013

Siempre María!!!

En Ella depositamos cada día nuestras alegrías y aflicciones
si no vemos el camino, ilumina
si estamos solos, extiende su mano
bajo su manto todos los hijos iguales
Quién puede sentirse desamparado 
cuando ella nos dice:
¿acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre?

Para la Madre no hay pedidos pequeños o grandes
nada es imposible
nada insignificante
Ella abre sus brazos
¡y todos a salvo!





El blog de Vivi: Mis Proyectos

                                                              ¡Gracias Vivi por este nuevo Intercambio Creativo!