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lunes, 25 de mayo de 2015

Un cuento que sube a escena cada 25 de mayo

La docente Nora Pereson nos cuenta lo que sucedió con la historia "Corcho Quemado y Peinetón"


" Al leerlo me pareció que representaba el presente y el pasado tan bien unificado y dije: VAMOS A CREAR UN PUENTE ENTRE EL PASADO Y EL PRESENTE. Redacté la invitación y no tuvimos dudas, Corcho Quemado era nuestro hilo conductor, ese puente que queríamos construir. 

Les cuento que somos una escuela rural con 3 salas plurigrados en primaria y mi sala de Nivel Inicial múltiple de 4 y 5 años. Nos organizamos de esta manera:

Nivel Inicial invitó a primer y segundo grado, en el marco de la articulación, a compartir el salón y representamos el pasado colonial, como en el cuento. 

Otro de los salones tuvo en cuenta la transición. Invitamos a los dos abuelos más adultos del Paraje El Carmen para que nos cuenten la vida de los inicios de nuestra colonia, cuando no había aun escuelas, ni caminos asfaltados, (hoy nos uno la ruta 31). Nos contaron sus vidas a carro y jardinera. La abuela Carmen nos enseño a cambiar un bebé con pañales de tela con chiripa y todo. Fue muy movilizador.

En el tercer salón se representó el presente, con colores celeste y blanco y un taller de dibujo y de escarapelas. Usando nuestro proyecto institucional del cuidado del medio ambiente utilizamos tapitas de gaseosas para confeccionarlas. 

¡Fue hermosa la participación de las familias! Todos nos unimos en tres equipos con un tiempo estipulado para recorrer los tres salones. Claro, el de Inicial fue al que todos querían llegar porque "Corcho Quemado" ¡ya era un éxito! 

Preparé mi sala de esta manera:. Un rincón con mucha bibliografía, carteles, libros, imágenes. alfombritas para sentarse y escuchar el cuento y tres mesas con indumentarias, accesorios y ¡los corchitos quemados!  Los participantes formaban tres grupos. El juego consistía en caracterizar a diferentes personajes coloniales y todos sí o sí tenían que usar el corcho quemado. 

¡Terminamos a puro ritmo y desfile! 

Fue una experiencia tan maravillosa lo que generó el cuento que todos los profesores de arte que itineran por otras escuelas rurales solicitaron el cuento y me pidieron permiso para realizar la dinámica que se me había ocurrido en mi sala. 

En mi búsqueda de nuevo material para presentar a mis alumnos, el encuentro con "Corcho Quemado y Peinetón" quedó para siempre en mi corazón."


Y en mi corazón querida Nora quedan las historias como la tuya que, a la manera de Javier Villafañe, suben los cuentos a esas jardineras de las que hablás, y los hacen andar por los caminos...

¡Así preparó Nora la sala para contar el cuento y pintarse todos con corcho quemado!
                                                   




Compartimos esta historia con Nora, para todos lo que quieran tomar el cuento 
"Corcho Quemado y Peinetón" de mi autoría y la hermosa experiencia de llevarlo a las aulas.


¡Gracias Nora por este Intercambio Creativo!

¡Gracias Sandra Luz de Mi Sala Amarilla que hiciste de luminoso puente para que esta 

historia llegara a muchas escuelas del país y nos diste la posibilidad de conocernos 

con Nora, la historia  

de ella, sus alumnos y toda la escuela!

¡Queda abierta la puerta para nuevas experiencias!




¡Feliz día de la Patria!

Esta patria que, como en esta historia, la hacemos 

entre todos.





jueves, 19 de agosto de 2010

LUNA LUNÁTICA ALUNADA



Este perrito es hijo de Rayen y Sixto


¿Quieren saber cuál es?



¿LUNANCO?


¿ALUNADO?


¿LUNAREJO?


Lo descubrirán en el desfile de cachorros lunares en
Un adelanto...faltan dos o tres días para el cumple de este blog que se ha caracterizado por los Intercambios Creativos entre blogueros, por eso me gusta esta manera de acercarme a la fecha: ¡sumando, uniendo, multiplicando ideas!





sábado, 10 de julio de 2010

CACHORROS Y MIELES DE LUNA

Esta historia surgió cuando Sixto invitó a Rayen a viajar juntos a la Luna. A la perrita le encantó la idea y miren cuántas bellezas nacen de aceptar una gentil invitación.
Acá un adelanto, pero si querés ver más tenés que visitar el mundo de los cachorritos...

http://vientoenprosa.blogspot.com/







¡Gracias Leo y Yesi, estoy tan feliz como Rayen de hacer este Intercambio Creativo con ustedes que les chorrea miel, imaginación, color, arte...!


CACHORROS Y MIELES DE LUNA


Sixto el día que conoció a Rayen cambió los gruñidos por ruegos a la Luna. En su lenguaje perruno se hizo entender y finalmente en Cuarto Creciente, cuando Rayen presenta su aspecto de pelo enrulado color plata, se animó a cantarle su amor. Los acordes de “Luna Tucumana” unieron los pagos de Bolívar (el terruño de Rayen) y Olavarría (el paisito de Sixto). En la historia de nuestro folclore ningún humano-perro-ave ha podido resistirse a esta letra campera:
“Yo no le canto a la Luna porque alumbra y nada más, le canto porque ella sabe de mi largo caminar…”
Rayen y Sixto danzaron la zamba tan acaramelados que de sus orejas salieron chorros de miel, así que decidieron emprender el tradicional viaje a la Luna de Miel.
Partieron en un viejo colectivo que, acostumbrado a los caminos campestres que unen Bolívar-Olavarría, paró en todas las estrellas, cometas, nubes, pájaro charlatán y lo que se cruzara en el camino.
Un viaje tan largo invitó a bailar muchas zambas, chacareras, malambos y hasta un minué. Cuando estaban por llegar habían pasado tres Lunas y los cachorritos ansiosos por nacer. Siete llegaron al mundo (para ser más precisos a la Luna).
Al más apresurado lo bautizaron Alunizado, nació en pleno alunizaje y aterrizó de trompa en un cráter que despedía miel al espacio.
El segundo nació en la Luna, de ahí que sus ojos, orejas, y patas eran lunares color miel, por eso lo llamaron Lunarejo. Una belleza que le gustaban las caricias porque era muy pegote.
Al tercero lo nombraron Alunado. Antes de abrir un ojo le mordió la pata lunar a su hermano y se relamió con tanta miel.
– ¡Este hijo nuestro tiene una luna! –dijo Rayen.
– Grrr guau guau luna guau luna- contestó Sixto, que como buen políglota aprendió rápidamente el lenguaje perrunolunar.
El cuarto cachorro respondía al nombre de Lunático. Mostraba los dientes y le salía fuego lunar por la boca si no le daban la teta cuando tenía hambre.
Lunada se llamó a la perrita que tenía el cuerpo en forma de media luna. Una dulce y simpática cachorra que hacía esfuerzos por mantenerse en ese estado de mitad que espera otra mitad para completarse.
Lunanco, como su designación lo indica, nació con un anca más alta que la otra, característica que lo hizo exótico y atractivo.
Finalmente al séptimo perrito le cayó en la cabeza un destino de leyenda y tenía el deber de transformarse en lobo las noches de Luna Llena. Hermoso por enigmático, pero sus padres no le dieron el nombre que merecía a una leyenda viva, Pelolu (perro-lobo-luna) fue el apodo que le quitó fuerzas al benjamín y como era muy perezoso se convertía en oso de peluche.


Así compuesta la familia sale a lunear por otras lunas. Los cachorros saltan a Pan, después a Pandora y así recorren las dieciocho Lunas de Saturno. Quedaron alucinados después de conocer la famosa Luna de Valencia y se hicieron íntimos amigos del Pez Luna. Rayen cocina usando recetas de la dieta de la Luna que consiste en comer Resplandor de Luna.
Cualquier lunes se termina la fiesta y tendrán que regresar a la Tierra. Sueñan con vivir en el Valle de la Luna.
Por ahora flotan, vuelan, cambian formas y colores en la Luna que es una especie de aspiradora inspiradora del amor. Los poetas y los enamorados lo saben, por eso la miran deslumbrados. No los atormenta la miel que chorrea, los aullidos, ladridos o los perros lunáticos voladores, porque un enamorado y un poeta han aprobado todas las fases de la materia Luna.

TIHADA



No se olviden de visitar a Leo y Yesi en su blog lleno de mágica ternura y conocer a la familia Perruna-Lunar
http://vientoenprosa.blogspot.com/
La historia de Rayen la podés leer acá
Cuando Rayen conoció a Cüyen, contado por Eva Magallanes, lo podés ver cruzando la cordillera

viernes, 4 de junio de 2010

RAYEN - CÜYEN

Cuando EVA leyó el relato “¿Cuándo prefiere visitar a Rayen?” Se le ocurrieron otras “cíclicas metamorfosis” porque la creación en sí es una bella transformación de colores, palabras, paisajes… que resuenan en nuestra alma y hacen surgir brotes que más tarde se multiplicarán para dar nacimiento a otros retoños y así hasta el infinito...
Con esta idea del arte como multiplicación creativa en constante movimiento surge una nueva sección “Historias de otras Historias”.

Como Rayen y Cüyen con EVA hemos traspasado la cordillera para unirnos en la creación-juego y el afecto. ¡Gracias EVA, es un encanto realizar Intercambios Creativos con vos y disfrutar de este maravilloso texto, lleno de fantasía, ternura y excelentes descripciones!





Al otro lado de la cordillera, Cüyen buscaba afanosamente el hueso que días atrás había enterrado. Por más que aguzaba su privilegiada nariz no daba con el lugar y aunque enterraba su largo hocico esperanzada, su tesoro no aparecía. Desesperada, cavaba y cavaba, en un lugar y en otro y en otro. Sus patas hacían gala del don que la Madre Naturaleza les había entregado y a gran velocidad agujereaba la tierra dejando tras de si grandes montículos que, desde lejos, parecían esculturas en los faldeos del cerro. Exhausta, se echó con la lengua colgando y la respiración agitada. ¿Qué había sucedido con su olfato?. De pronto, se percató del intenso aroma que emergía de los numerosos hoyos que había hecho en su frenética búsqueda. Guau, que alivio -pensó moviendo el rabo- su olfato funcionaba como siempre ¿entonces, quién se robó mi hueso? gruñó al tiempo que soltaba un ladrido amenazador y de un salto se ponía en posición de ataque. Imposible, se respondió de inmediato. No hay vecinos perrunos a kilómetros de distancia. Volvió a echarse, desolada. El olor se hacía cada vez más poderoso, a tal punto que se corporeizaba y podía verse como de cada agujero emanaba un fluido denso y brillante. En todos sus años de canina experiencia, orgullosa de su olfatear infalible, jamás había perdido un rastro y tampoco había nunca olido nada ni semejante a lo que ahora invadía el ambiente y penetraba en sus fosas nasales de manera tan intensa. ¿Olor a flor?... sí, pero no, no totalmente... ¡a mar!, eso es, olor a mar... sí, pero no totalmente... flor y mar ¡pero también sol y luna y estrellas! ¡olor a nube y a piedra! sí... pero no, no totalmente ¡es el olor del cariño de mi amo, el de mi madre cuando era yo una cachorra, el de mis seis hermanos jugueteando y luchando por la leche de sus mamas!... sí, pero... Cüyen dio un enorme bostezo... poderes sedantes poseían aquellos efluvios aromáticos, así que dejando de lado sus divagaciones, se acurrucó entre dos boquetes y se durmió plácidamente.

Mientras deambulaba por los territorios del sueño, brotaron millares de flores blancas con haces plateados y pequeños círculos de amarillo refulgente, grandes ramilletes salían desde el fondo de la tierra y se acomodaban en cada agujero erectando sus pétalos que eran la perfecta réplica de una ola a punto de reventar. Corolas pletóricas, pistilos enhiestos, tallos turgentes, hojas con delirantes nervaduras estrelladas. Millares de piedrecillas en forma de nubes multifacéticas, fueron depositándose alrededor de este gigante y asombroso jardín. Cuando Cüyen alzó los párpados quedó pasmada de asombro.

Es que cuando un jardinero realiza su oficio con amorosa entrega tal y como cuida a su perra Rayen; y cuando ésta además tiene una lámpara lunar -maga de las transformaciones eternas- es posible que las semillas por él sembradas, guiadas por el sabio y cíclico fulgor del astro, hayan pasado de menguante a creciente de creciente a llena buscando bajo la tierra tan ávidamente como Cüyen a su hueso, hayan buscado -digo- una salida hacia el firmamento, con tanto afán, con tanta esperanza y dedicación; que es posible -sin duda- que las simientes atravesaran los colosales e impenetrables macizos andinos haciendo germinar el paisaje de este modo tan fantástico e insospechado.

Y así fue como Cüyen "La Luna" y Rayen "La Flor" se conocieron, pues cuando la primera sin poder moverse de la impresión, contemplaba este milagroso suceso emocionada, la segunda salió como una flecha de uno de los agujeros. La amistad que brotó entre ellas fue inmediata y a partir de ese momento -a pesar de las altas cumbres de Los Andes- cultivaron el vergel del juego y del afecto.

Pd: del hueso nunca más se supo. Pero eso no fue importante, porque el jardinero había corrido por los laberintos subterráneos detrás de su adorada perra y, siempre precavido, había traído huesos de sobra.

EVA MAGALLANES
http://lacalarealidadyficcion.blogspot.com/

Aclaración: Rayen nombre femenino de origen mapuche, significa Flor.
Cüyen nombre femenino de origen mapuche, significa Luna.